En el Parque Nacional El Palmar, entre extensos pastizales y las emblemáticas palmeras yatay, habita uno de los símbolos más imponentes de la fauna argentina: el ñandú. Esta gran ave corredora, la más grande de Sudamérica, puede alcanzar hasta un metro setenta de altura y desplazarse a gran velocidad gracias a sus largas y poderosas patas.
El ñandú cumple un rol clave en el ecosistema del parque. Se alimenta de semillas, brotes, insectos y pequeños vertebrados, contribuyendo a la dispersión de plantas y al equilibrio natural del ambiente. Su comportamiento social es llamativo: suele moverse en grupos y, durante la época reproductiva, es el macho quien construye el nido, incuba los huevos y cuida a los pichones.
En El Palmar, el ñandú encuentra un refugio protegido donde puede desarrollarse sin la presión de la caza, recordándonos la importancia de conservar estos espacios naturales para que especies emblemáticas como esta sigan corriendo libres bajo el cielo entrerriano.
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